Familias en Misiones
¡La obra misionera
es posible para los niños!
¡Cuánto nos gustaría
que toda la familia participara en proyectos misioneros! Pero ¿a quién no le
falta el tiempo o la energía? No se preocupe: ¡he aquí algunas ideas! Parece
que todos funcionamos según el horario escolar, las actividades de las temporadas
anuales y los intereses y prioridades personales. En vez de agregar más a su
lista de quehaceres, ¿por qué no aprovecha lo que ya tiene, usándolo para
servir? Considere las siguientes fuentes para ayudar a la familia no solamente
a enfocarse en una oportunidad misionera de una sola vez, sino también a
desarrollar un estilo de vida de ayudar y servir a los demás.
Proyectos
inspirados por la escuela:
Use las lecciones de economía y matemáticas para iniciar un quiosco de limonada
y así ganar dinero por alguna causa específica. Prepare galletas para ayudar
que la venta de la PTO (organización de padres y maestros) tenga éxito y así
supla alguna necesidad.
Proyectos según la
temporada: Limpie el patio de
un vecino anciano en el otoño; ir de compras durante la época de Navidad para
algún niño con necesidades; visite un hogar para ancianos durante el invierno;
o coleccione la basura en un parque local en la primavera.
Proyectos
relacionados con sus intereses:
¡Use la creatividad! Los eventos deportivos proveen muchas oportunidades.
Distribuya botellas de agua con versículos bíblicos. Los aficionados pueden
apoyar al equipo con carteles o gritos animadores rítmicos. Los artistas pequeños
pueden diseñar promociones para un evento de la iglesia u otra causa especial.
Actores o músicos pueden crear un video para enseñar alguna lección o proveer
algún servicio y ponerlo en la Internet.
Los niños siempre
pueden estar buscando maneras de practicar la regla de oro (Mateo 7:12). El
hablar juntos acerca de sus actividades y encuentros diarios animará a su hijo
a pensar en maneras de compartir el amor de Dios. Empiecen pequeño, pero ¡piensen
a lo grande!
—Traducción de un artículo
por Kristen Torres