Ministerio de jóvenes
Ayúdeles a escuchar el llamado
Se cuenta la historia del hombre en la Edad Media
que al ver a varios obreros en una gran obra de construcción quiso averiguar cuál
era su meta. Uno a uno les preguntó qué hacían. Uno contestó: “¿No lo ve?
Estamos colocando ladrillos.” Otro respondió: “¡Es obvio! Estamos construyendo
un muro.” Pero el tercer obrero le respondió: “Estamos construyendo una gran
catedral.”
¿A qué se dedica usted en el programa misionero de
su iglesia? ¿A enseñar los programas, a cumplir con el plan … o está ayudando a
construir una generación de relevo? Para que veamos hecha realidad la visión de
un movimiento hispano que cambie nuestra nación y el mundo, debemos
continuamente desafiar a nuestros jóvenes a una vida que marque una diferencia.
¿Entiende usted su llamado? Es llamado a desafiarles
a que estén abiertos al llamado. Muchos jóvenes piensan que nadie se interesa
en ellos. No se dan cuenta de que Dios los puede usar. Como Saulo de Tarso,
necesitan a un Bernabé que entienda su potencial y salga a buscarlos (Hechos
11:25).
A quién extenderle el llamado
Primero haga un llamamiento universal. A todos Dios
nos ha llamado “con llamamiento santo” (2 Timoteo 1:9). Necesitamos lanzar el
desafío abierta-mente, sembrar al voleo sabiendo que parte de la semilla caerá
en tierra buena.
En segundo lugar, haga un llamado individual. Busque
cultivar la relación personal con los jóvenes para presentarles el llamado
personalmente. Analín de Arce, directora de programas de la Iglesia Bautista de
Washington, D.C., dice: “Me he dado cuenta de que el hacer invitaciones y desafíos
generales no da mucho resultado. Tengo que ir uno por uno, familia a familia, a
comprometer a la gente.” Esto fue lo que hizo Bernabé. Hable con el joven o la
joven. ¿Qué visión tiene él o ella para su vida? ¿Qué piensa lograr? Además del
“éxito,” ¿piensa tener significado?
Cómo lanzar el llamado
• Presénteles una gran visión.
La
tarea puede ser específica, y la responsabilidad pequeña, pero la visión debe
ser extraordinaria. Es decir, desafíelos a la tarea, apuntando la gran meta.
Desafíelos a construir la catedral, no a poner ladrillos. La respuesta al video
“Somos su pueblo” (http://hispanos.imb.org)
demuestra la importancia de que la visión sea extraordinaria, digno de servir
los propósitos de Dios.
•
Profundice el compromiso paso a paso.
Rick
Warren de Saddleback Church dice que “el compromiso se construye sobre el
compromiso.” Es decir, ayude a los jóvenes a ir tomando compromisos pequeños
que lleven a otros más grandes. Como dijo Jesús, “sobre poco has sido fiel,
sobre mucho te pondré” (Mateo 25:21, 23).
•
Busque que el llamado a un ministerio específico sea comunitario.
Los
primeros diáconos fueron llamados por la congregación. Bernabé y Saulo fueron
separados por todo el liderazgo de Antioquía. Cuando un joven siente que su
iglesia cree en él, espera grandes cosas de él y le da oportunidades de servir,
le ayuda a entender el llamado de Dios.
Ésta es la época para los líderes jóvenes. En la
China los iniciadores de iglesias tienen ¡entre 15 y 21 años! Están extendiendo
la iglesia a pesar de la persecución y la falta de recursos. Nuestros jóvenes
también pueden hacer grandes cosas para Dios. Sólo falta que los líderes de jóvenes
respondan al llamado y les llamen a los jóvenes a la tarea.
—Jasón
Carlisle N., departamento de movilización
hispana, Junta de Misiones Internacionales.