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Líderes de Adolescentes en Acción, diciembre de 2009
Ana, María y la Navidad
5 pensamientos para las sesiones:
• Alguien en algún lugar está sirviendo a Dios, y esa persona puede ser un niño.
• No importa cuán chico o cuán grande seas, todos pueden servir a Dios.
• Ana dio su hijo Samuel a Dios. Su fidelidad al cumplir su promesa preparó a Samuel para que sirviera a Dios durante toda su vida.
• Samuel era muy joven cuando Dios lo llamó.
• Dios se reveló a Samuel a través de su Palabra.
SESIÓN 1
Preparación
• El ministerio de este mes será ayudar a niños a aprender a leer o leerles a personas mayores en un hogar para ancianos. Puede trabajar en su iglesia, en una escuela del vecindario o con alguna agencia que tenga un programa para ayudar a niños después de la escuela.
Pregunte sobre los recursos que utilizan para el entrenamiento, si permiten usar la Biblia o historias de la Biblia, o qué tipo de materiales recomiendan.
Si deciden trabajar en un hogar para ancianos, tendrá que contactar una que se beneficie de tener voluntarios que les lean. Si quiere, puede ofrecer tener una fiesta de Navidad en el lugar, aparte del programa de lectura que harán. Si es posible, invite a alguien del lugar para que venga a hablar a las chicas acerca de su servicio.
• Haga copias de la Hoja de Actividad 1, “Me encanta la Navidad”.
DURANTE LA SESIÓN
Introducción
Cuando lleguen las estudiantes, deles la Hoja de Actividad 1. Pídales que trabajen en la hoja y que luego se reúnan con una o dos compañeras para compartir lo que pusieron.
Crecer
• Después de que todas las estudiantes hayan terminado con la hoja de actividad 1, pídales que abran la Biblia en 1 Samuel 3:1. Pida a una voluntaria que lo lea en voz alta. Pregúnteles qué les llama la atención de este versículo.
• Dirija la atención a la frase que dice: “El joven Samuel ministraba a Jehová”. Samuel tendría alrededor de 12 años y Elí estaba envejeciendo. Sabemos con seguridad que Samuel se vestía como levita y no como sacerdote (1 Samuel 2:18–19). Tal vez quiera comparar la vida de Jesús con la vida de Samuel en 1 Samuel 2:26 y Lucas 2:52. Comente que Samuel ya estaba trabajando en la casa de Dios ministrando a Jehová antes de que Dios lo llamara. Él no esperó un llamado especial de Dios para servirle, sino que ya estaba trabajando para Él.
• Pregunte a las chicas qué oportunidades hay en la iglesia o en otros lugares para poder ministrar a los demás.
• Presente el ministerio para este mes: leer a ancianos o enseñar a niños a leer. Presente a la persona que invitó de la agencia a la que contactó para que les explique a las chicas el trabajo que hacen.
• Después de la presentación del invitado/a, invite a las chicas a que le hagan preguntas.
• Decidan cuándo irán a leer, o ayudar a los niños a leer; los materiales que usarán; y si habrá algún entrenamiento.
Conclusión
• Invite a las chicas a que abran la Biblia en 1 Samuel 3:1. Enfóquese en la segunda parte del versículo. Cuando Samuel era pequeño, la gente estaba alejada de Dios. Pregunte a las chicas si piensan que estamos en un tiempo cuando la gente se está acercando a Dios o alejando de Él.
• Entregue la hoja de actividad 2. Pídales que durante la semana observen evidencias que prueben cualquiera de las dos posiciones, para que las escriban en su hoja de actividad.
Tiempo de oración
• Ponga música tranquila de Navidad, como “Noche de paz”. Pídales a las chicas que se imaginen en sus recuerdos sirviendo a Dios durante la Navidad. Pídales que agradezcan a Dios por las oportunidades que Él les ha dado para servirle por medio de ministrar a otros.
• Ore por aquellos que serán alcanzados en el ministerio de enseñanza o lectura.
• Ore por los misioneros alrededor del mundo que comparten la verdadera razón de la Navidad.
DURANTE LA SEMANA (para cada adolescente)
Lee 1 Samuel 3:1. Elí era sacerdote y juez. La madre de Samuel oró a Dios, pidiéndole que le concediera un hijo, y le prometió que se lo devolvería a Él para que le sirviera. Así fue cómo Samuel vivió con Elí y le sirvió.
Dios llama a todos. Primero llama a las personas para darles salvación. Luego Dios las llama para que le adoren, para que compartan con otros las buenas nuevas y para servirle ayudando a otros. ¿Cómo puedes servir a Dios ahora mismo? ¿Cuál es el llamado de Dios para tu vida ahora?
HASTA LA PRÓXIMA (para la líder)
Ore por las chicas del grupo y que Dios las use en el ministerio que harán este mes.
SESIÓN 2
Preparación
• Haga una investigación sobre las estadísticas de analfabetismo y alfabetización en su estado, o asigne a un grupo de estudiantes que investiguen sobre el tema para compartir con todas las chicas.
• Planee la visita inicial al lugar donde ministrarán a los niños o a la gente mayor. Haga planes para el transporte. Si planea tener el programa de enseñanza en la iglesia, verifique cuáles son las reglas de procedimiento y los requisitos sobre cómo organizarlo.
• Saque copias de la Hoja de Actividad 2.
DURANTE LA SESIÓN
Introducción
Cuando las chicas lleguen, forme dos grupos para hacer un debate. (Use la Hoja de Actividad 2.) Un grupo defenderá la posición de “Las evidencias de que Dios está trabajando en el mundo”, y el otro grupo, la posición de “Las evidencias de que Dios está trabajando en el mundo raramente se ven”. Después de que hayan preparado sus argumentos, deles tres a cinco minutos para que presenten sus posiciones. Luego de que hayan presentado sus perspectivas, dé unos minutos a cada equipo para que respondan objetando al argumento del otro equipo.
Resuma el debate diciendo que hay evidencias alrededor de nosotros que demuestran que Dios continúa trabajando en el mundo. Nuestro deseo debe ser el escuchar el llamado de Dios para nuestra vida y obedecerle para unirnos a Él en lo que ya está haciendo.
Crecer
• Pregunte a las chicas qué cosas ven que las personas hacen en lugar de buscar a Dios para llenar el vacío que tienen.
• Cualquier cosa que el mundo nos ofrezca no llenará nunca ese vacío que sólo Dios puede llenar.
• Pida a una voluntaria que lea Mateo 5:6. Dios es el único que puede hacernos sentir completos y realizados como personas.
• Pida a una voluntaria que lea 1 Samuel 3:2–5. Aunque Samuel vivía en el lugar de adoración y dormía al lado del arca del pacto, cuando Dios lo llamó, él pensaba que era Elí llamándolo. Pregunte a las estudiantes qué otras voces en sus vidas pueden interferir con el reconocimiento del llamado de Dios. Escriba las respuestas en el pizarrón.
• Resuma diciendo que a medida que busquemos y sirvamos a Dios, podemos estar seguras de que Él nos llamará para decirnos cuál es el próximo paso que debemos tomar en nuestras vidas.
• Pregunte a las estudiantes de qué maneras podemos buscar a Dios en este tiempo especial del año.
• Hable sobre el entrenamiento si es que van a tener uno para el ministerio de lectura o de ayuda para enseñar a los niños a leer. Hable sobre los materiales que usarán.
Conclusión
Pida a las estudiantes que vayan a 1 Samuel 3:10 y que lean el versículo juntas. Debemos escuchar y reconocer la voz de Dios cuando Él nos habla. Tal vez no escuchemos una voz audible como escuchó Samuel, pero a través de los estudios bíblicos, la oración, los líderes de la iglesia y otras maneras, Dios puede hablarnos también.
Tiempo de oración
Antes de orar, reflexionen sobre el privilegio y el gozo de saber leer. Podemos usar esa habilidad en maneras que nos hagan perder el tiempo o leyendo la Palabra de Dios y sirviendo a otros. Ore por que las chicas encuentren el gozo al escuchar y responder al llamado de Dios.
DURANTE LA SEMANA (para cada adolescente)
Lee 1 Samuel 3:1–10. Dios llamó a Samuel tres veces antes de que Samuel, con la ayuda de Elí, se diera cuenta de que era la voz de Dios. ¿Qué puedes hacer para enfocarte en Dios para reconocer su voz? Ora, usando la respuesta de Samuel en el versículo 10.
HASTA LA PRÓXIMA (para la líder)
Consiga una lista de los nombres de los niños que van a ayudar a leer (o los nombres de los ancianos a quienes van a leer). Ore por ellos, por nombre. Esté atenta a señales que Dios está mostrando en las chicas para ayudarlas a que puedan descubrir el llamado de Dios para sus vidas.
SESIÓN 3
Preparación
• Haga copias de la Hoja de Actividad 3, “Ana y María: Bendecidas por Dios”.
• Dos estudiantes realizarán monólogos: una representará a Ana, y la otra, a María.
• Estudie los pasajes que están en la hoja de actividad para poder dirigir a las estudiantes en lo que deben hacer.
• Si están trabajando en el proyecto de ayudar a los niños a leer o el proyecto de leer en un hogar para ancianos, termine los detalles que faltan ahora. Si ya han empezado el proyecto, tome un tiempo para evaluar lo que han hecho hasta ahora.
DURANTE LA SESIÓN
Introducción
Reparta las copias de la Hoja de Actividad 3 y forme dos grupos. Un grupo creará un monólogo de María; y el otro, de Ana. Deben usar la Biblia y libros de comentario si los necesitan. Todas deberán ayudar y una deberá representar el monólogo.
Crecer
• Ayude a las estudiantes a que preparen el monólogo. Esta parte deberá durar aproximadamente la mitad de la sesión.
• Antes de presentar los monólogos, trabajen en el proyecto del mes.
• A medida que un equipo presente el monólogo, pida al otro equipo que traten de escuchar las respuestas a las preguntas en la hoja de actividad. Pida que esperen para escribir las respuestas hasta que terminen con la representación.
• Dirija una conversación sobre el papel que las dos mujeres tenían. Ambas eran diferentes, pero las dos eligieron ser usadas por Dios. Ambas madres tuvieron un impacto grande en el reino de Dios.
• El trabajo de Dios continuaría a través de sus hijos. Ambas mujeres decidieron pagar un precio para servir a Dios. Ana tuvo que dar su hijo a Dios siendo tan chico, y María tuvo que enfrentar los rumores de sus conocidos cuando supieron que estaba embarazada antes de casarse y luego ver a su primer hijo morir crucificado.
Conclusión
Pida a uno de los grupos que lea 1 Samuel 2:1–11, y al otro grupo que lea Lucas 1:46–55. Pida a dos voluntarias que lean los versículos en voz alta. Explique que el adorar a Dios y seguir el llamado de Dios van de la mano. Estos versículos son oraciones de adoración que ambas mujeres dedicaron a Dios. Pregunte a las chicas si tienen algún comentario o pregunta sobre estos pasajes.
Tiempo de oración
Invite a las chicas a que adoren a Dios en silencio, tal vez usando las palabras de María o Ana, y que escuchen el llamado especial que Dios tiene para ellas.
DURANTE LA SEMANA (para cada adolescente)
Lee las oraciones de adoración de Ana (1 Samuel 2:1–10) y María (Lucas 1:46–55). Escribe una oración de adoración con tus propias palabras usando estos dos ejemplos. Dile esta oración a Dios en tu tiempo devocional durante esta semana.
HASTA LA PRÓXIMA (para la líder)
Ore por que sus chicas puedan escuchar el llamado de Dios para su vida y que lo obedezcan.
SESIÓN 4
Preparación
• Busque historias en la Internet sobre misioneros que trabajen con proyectos de alfabetización, o asigne a las estudiantes a que lo hagan. Imprima las historias y dé una a cada grupo de dos o tres estudiantes.
• Tome tiempo para preparar un estudio sobre 1 Samuel 3, enfocándose en el llamado de Samuel y su influencia hacia otras personas.
• Saque copias de la Hoja de Actividad 4.
DURANTE LA SESIÓN
Introducción
Cuando las estudiantes lleguen, tenga una vela prendida en el centro del salón. Forme los grupos de dos o tres y reparta una historia a cada grupo. Pídales que la lean y que preparen un informe sobre la historia para compartirlo con la clase.
Crecer
• Pida a las chicas que presenten lo que han leído.
• Dígales que Samuel tal vez ministró a Elí leyendo, ya que según 1 Samuel 3:2 se estaba quedando corto de vista.
• Diga a las estudiantes que 1 Samuel 3:1–21 cuenta la historia del llamado de Samuel. Pida a las estudiantes que lo lean en silencio y que, cuando terminen, digan lo que más les ha gustado o llamado la atención.
• Comente los siguientes puntos sobre el pasaje:
1. Samuel literalmente creció en la iglesia. Tal vez ayudaba a Elí a prepararse para la alabanza, o le leía la Biblia; sin embargo, él no conocía a Dios personalmente (ver versículo 7). Nadie puede garantizar que una persona que creció en la iglesia sea cristiana. Cada persona debe tomar una decisión personal para aceptar el regalo de la salvación a través de Jesucristo. Esto es el primer llamado que Dios hace a cada uno de nosotros.
2. Dios usó a Elí para que Samuel conociera a Dios cuando Elí le dijo que Dios lo estaba llamando. La primera indicación que Dios le dio a Samuel fue que le dijera a Elí sobre su juicio sobre él y su familia. Elí no era perfecto. Había pecado en su vida y en la de su familia. Aun así, Dios lo usó para que enseñara acerca de Dios a Samuel. Dios usa a quien quiere para llevar a cabo su obra.
3. Samuel fue fiel al primer mandato que Dios le dio. Samuel continuó liderando a los hebreos en batalla contra sus enemigos. Siguió la guía de Dios para encontrar a los dos primeros reyes de Israel y ungirlos. También fue profeta. Dios bendijo a Samuel por su obediencia.
• Pida a las estudiantes que llenen la Hoja de Actividad 4, “Influencias en mi vida”, y que en grupos pequeños presenten lo que han escrito.
Conclusión
Vuelva a 1 Samuel 3. Lea los dos primeros versículos y explique cómo en ese tiempo la gente raramente buscaba a Dios. Esta imagen está seguida por la vista de Elí que se estaba oscureciendo. Elí había fallado en disciplinar a sus hijos, quienes eran sacerdotes corruptos. Por esto Dios juzgó a Elí duramente. Sin embargo, el versículo 3 sigue diciendo que la lámpara de Dios no había sido apagada todavía. Esta imagen es poderosa; nos muestra el peligro de la oscuridad al estar lejos de Dios. Cada persona debe elegir si acepta o no la salvación. Si no se comparten las buenas nuevas de Jesús, ¿cómo sabrán de Él? Es por esta razón que damos dinero para la obra misionera alrededor del mundo, por qué enseñamos a otros a leer y les contamos las buenas nuevas de Jesús. Cada uno de nosotros tiene el llamado de ir adonde está la oscuridad para llevar la luz de Cristo a un mundo en donde la palabra de Dios raramente se oye.
Tiempo de oración
Reparta una vela a cada estudiante. Como ilustración simbólica dirija a cada una a que vaya a la vela del centro para prenderla, diciéndole: “Lleva la luz de Cristo al mundo”.
Cierre este tiempo con una oración.
DURANTE LA SEMANA (para cada adolescente)
Lee 1 Samuel 3:1–21. Piensa en la persona que te compartió las buenas nuevas de Jesús y te animó a que te convirtieras a Cristo. Agradece a Dios por esa persona. Pide a Dios que te muestre la persona a quien debes compartirle de Jesús y que te ayude a hacerlo.
HASTA LA PRÓXIMA (para la líder)
Ore por que las chicas escuchen el llamado de Dios y lo sigan. Piense en su propio llamado para liderar a las adolescentes. ¿Hay algo que le gustaría compartir con ellas acerca de su llamado?
—Preparado por Valeria Roy de materiales en Acteens Leader y The Mag.
¿Este artículo le ayuda a enseñar a las señoritas de los grados 7–12? Por favor, ¡avísenos!
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